Al largo plazo: Buscando soluciones a mortalidades masivas y ensilaje

La salmonicultura nacional está tomando medidas preventivas que permitan reducir las mortalidades por FAN. También se está pensando en proyectos de mayor envergadura que puedan asegurar una correcta reacción en casos de floraciones de alta intensidad.

Durante el verano y otoño de 2016, la industria chilena del salmón vivió una enorme crisis a causa de uno de los eventos de Floraciones Algales Nocivas (FANs) más intensos de los cuales se tenga registro en las últimas décadas, motivado por la proliferación de la microalga Pseudochattonella verruculosa. Este hecho provocó que la industria perdiera alrededor del 15% de su biomasa, con mortalidades masivas que llegaron a 41.282 toneladas.

El alto nivel de mortalidades sobrepasó con creces la capacidad de la industria de retirar, transportar y procesar dichos residuos. De hecho, unas 9.000 toneladas de mortalidad terminaron siendo vertidas en alta mar, situación que provocó un rotundo rechazo de parte de las comunidades, generando problemas y un largo dolor de cabeza tanto para el sector público como privado.

Ciertamente, no se quiere repetir la historia. Es por eso que la industria ha estado trabajando muy fuerte los últimos años para estar mejor preparada para enfrentar FANs. Aquí, la entidad que está jugando el rol de coordinación es el Instituto Tecnológico del Salmón (Intesal), de SalmonChile. Allí, saben que es posible que cada año ocurran ciertos eventos posibles de manejar –como ocurrió este año 2019, registrándose alrededor de 245 toneladas de mortalidad–, pero que es completamente necesario estar preparados para la posible reincidencia de sucesos extremos, como el de 2016.

Prevención

En lo primero que se ha querido trabajar es en un enfoque preventivo, instando a las empresas a evitar que, frente a un bloom, se produzcan altas mortalidades. Dentro de este contexto, se está incentivando una mejor planificación de las siembras de smolts y cosechas, con el fin de evitar que peces ingresen o permanezcan en zonas y momentos de riesgo. Asimismo, las empresas han sido bastante proactivas en el sentido de instalar en sus centros de cultivo sistemas de mitigación de microalgas, los que han dado hasta ahora, buenos resultados.

Un proveedor de estas tecnologías es PSP Chile, empresa que provee cortinas de aireación y sistemas de surgencia a través de discos. Ambos ayudan a prevenir y mitigar la contaminación de los módulos con algas nocivas mediante la inyección de aire a profundidades mayores a 20 metros. Desde 2017 a la fecha, la firma ha implementado sus sistemas en más de 53 centros de cultivo. “Hemos conseguido sobre un 91% de eficiencia contra bloom de algas y un 100% de eficiencia contra medusas. Hemos tenido que enfrentar contingencias tanto en Chiloé, como en Aysén, en alrededor de doce centros y no hemos tenido mortalidades reportadas por efecto de FAN”, cuenta el dueño de la firma, Bruno López.

Keepex, por su parte, cuenta con un sistema de oxigenación, multipropósito, fabricado a base de una manguera microperforada, el cual permite mantener a salvo la biomasa cuando se ve afectada por descensos significativos de la concentración de oxígeno, tanto por bloom de algas, como por otras condiciones. La firma también cuenta con un sistema destinado a la dilución de la concentración microalgas, generando surgencia en las aguas profundas y una alta corriente superficial hacia el exterior del módulo. “Hoy, tenemos 40 centros protegidos con nuestros sistemas de oxigenación y 30 con los sistemas de antibloom Keepex, todos con excelentes resultados”, dice el gerente general de la firma, Cristóbal Zanetta.

Pero en caso de que se produzcan, de igual forma, altas mortalidades, ¿qué se puede hacer? “Hemos estado trabajando, los últimos dos años, en una mesa de FAN interna, junto con proveedores vinculados a Armasur y empresas, como Fiordo Austral, viendo las brechas existentes”, ha declarado la jefa del Área de Medio Ambiente de Intesal, Ximena Rojas. Precisa que la industria también ha intentado ponerse a tono con la normativa que surgió luego de 2016, que contempla planes de contingencia más estrictos y plazos para el retiro de los desechos, con un máximo de 96 horas desde constatado un evento. Bajo estas condiciones, se cree que hoy la industria está preparada para manejar entre 4.000 y 5.000 toneladas de mortalidad. “Ahora, si tenemos un evento como el de 2016, el asunto se nos pone cuesta arriba”, ha admitido la ejecutiva. Es por eso que SalmonChile ha estado en conversaciones con autoridades para ver qué alternativas se podrían barajar.

El gerente general de Intesal, Esteban Ramirez, sostiene que “lo lógico sería contar con vertederos autorizados. Eso funciona en la teoría, pero en la práctica ocurre que muchas comunidades se oponen a que les lleven residuos. Frente a eso, estamos buscando otras alternativas, como que puedan haber ciertas zanjas de recepción, en coordinación con vertederos de la zona”. El ejecutivo precisa que cualquier alternativa “tendrá que ser en acuerdo con la comunidad”.

Respecto de las zanjas sanitarias, el seremi de Economía de Los Lagos, Francisco Muñoz, comenta que “sabemos que hay un sector productivo que necesita una solución. Por eso, hemos abierto la instancia para que, a través del Servicio de Evaluación Ambiental, podamos flexibilizar la normativa y, junto con la voluntad de la Autoridad Sanitaria, podamos avanzar en el requerimiento de disponer de estos espacios donde se puedan recibir mortalidades de salmones”. Lo cierto es que el tema se ve complejo, principalmente, debido al factor social.

Ensilaje móvil

La empresa Fiordo Austral, que en la industria del salmón se dedica a retirar desechos desde plantas y centros de cultivo para transformarlos en ingredientes de alto valor nutricional, ha estado muy atenta a esta situación, embarcándose recientemente en un ambicioso proyecto que pretende ofrecer una solución integral y definitiva para hacer frente a mortalidades masivas.

“En los últimos años han cambiado muchas cosas. Hay inversiones de parte de los productores para mitigar los bloom de algas con redes de aire u oxígeno; ha habido modificaciones en los planes de cosechas y un mejor monitoreo de FANs. También se ha mejorado la capacidad de almacenamiento de silo en los centros de cultivo, pasando de acopios de 5 m3 a unos de 20 m3”, explica el gerente de Operaciones Salmón de Fiordo Austral, Francisco Correa. Sin embargo, recalca que también han ocurrido cambios que complican cualquier acción de disposición final, en el sentido de que hoy sería muy difícil encontrar algún lugar donde se puedan recepcionar los desechos.

“Hoy no tenemos vertederos ni a nivel local ni en regiones vecinas. Tampoco, bajo ningún aspecto, se podrá volver a verter desechos al mar. Lo que sí tenemos, son comunidades mucho más empoderadas, donde si algo no les parece, te van a parar, aunque uno tenga las capacidades de realizar bien las faenas”, dice el ejecutivo. Es por eso que la compañía está trabajando en una iniciativa que parte por construir equipos –que irían montados en naves de tamaño medio con cubierta despejada– que puedan extraer grandes cantidades de mortalidad desde un centro de cultivo, ensilar in situ y transportar esos desechos rápidamente a los puertos. Para que todo funcione, la iniciativa también incluiría inversiones en estanques de almacenamiento en tierra y una significativa ampliación de la planta de Panitao de Fiordo Austral.

Según lo informado, la empresa ya cuenta con un primer prototipo, el cual está siendo sometido a distintas pruebas. Se espera que una vez subsanados los detalles, se pueda seguir construyendo más. “Ya hemos tenido conversaciones con el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca). Ahora, estamos viendo los costos que esto involucraría, para proseguir con la aprobación de nuestro directorio y comenzar a reunirnos con los productores de salmónidos”, expresa Francisco Correa.

Y es que esta propuesta requerirá cuantiosas inversiones. “Tendremos que tener una conversación muy abierta con los salmonicultores. Ver lo que cuesta y lo que cada uno puede hacer para dar solución a una problemática que nos afecta a todos. La idea es que veamos, en conjunto, cómo lo hacemos”, manifiesta el gerente general de Fiordo Austral, Joaquín Gajardo.

Lo que más fascina a Joaquín Gajardo es el concepto de “invisibilidad” que involucra la iniciativa. Y es que cuando se estaba probando el prototipo, en el puerto de Castro (Isla de Chiloé), se pudo apreciar que no generaba ningún impacto en el medio. “Teníamos un barco con silo en su interior, el cual fue bombeado a un estanque. Luego, llegó un camión, cargó alrededor de 20 toneladas de desechos y se retiró. Justo en ese momento, se estaba grabando una teleserie. Había gente que estaba esperando a los actores y nosotros estábamos ahí. Sin embargo, nadie se dio cuenta de nada, porque no había olor; todo pasó por cañerías, todo iba en estanques, de modo que la operación fue prácticamente invisible”, comenta.

En análisis

Consultado por la propuesta de Fiordo Austral, el director regional de Sernapesca Los Lagos, Eduardo Aguilera, sostiene que “sabemos que está dicho plan y en principio nos parece que sería una muy buena solución. Hasta ahora, nos parece que no habrían compromisos, pero hay que analizarlo”.  En Intesal también tienen conocimiento y esperanza de que, de caminar, esta propuesta pueda convertirse en una alternativa real para el sector. “Sabemos de posibles sistemas en barcazas que permitirían ensilar de manera rápida; eso es súper bueno. La gracia es que el ensilado se podría almacenar por muchos meses, hasta que haya capacidad en planta”, manifiesta Esteban Ramirez.

El sistema de Fiordo Austral recién se está socializando, de modo que pasará aún un buen tiempo hasta que pueda entrar en operación. No obstante, es una muestra más de los esfuerzos que se están realizando, desde todos los frentes, para poder enfrentar mortalidades masivas con una mayor preparación, coordinación y sin generar externalidades negativas que terminen complejizando aún más la situación.

Fuente: Aqua.cl